El Cosmograma: La Revolución Sistémica de Reinhold Ebertin en la Cosmobiología

Síntesis del estudio

¿Cosmograma qué es? El cosmograma es la notación gráfica de una constelación cósmica, un diagrama de fuerzas cosmobiológicas que representa la configuración de cuerpos estelares en el zodíaco de 360 grados, excluyendo las casas astrológicas tradicionales y centrándose en los puntos medios y los aspectos de 0°, 90° y 180°. Reinhold Ebertin lo sistematizó como herramienta de la Cosmobiología, disciplina que correlaciona la configuración del universo con la estructura psicobiológica del ser humano, sin caer en el fatalismo predictivo de la astrología convencional.

1. El cosmograma según Ebertin: definición técnica

Según la sistematización original de Reinhold Ebertin, «el término cosmograma designa la notación de una constelación cósmica». El autor evita deliberadamente la palabra «horóscopo» porque, como él mismo advierte, ha sido vulgarizada por la prensa hasta convertirse en sinónimo de superstición popular. El cosmograma, en su acepción técnica, es la representación gráfica de la Cosmobiología: una disciplina que estudia las correlaciones entre las configuraciones del universo y los seres vivos, particularmente el ser humano.

«El arte de leer un cosmograma no tiene nada que ver con la observación de las estrellas, sino más bien con la observación exacta de las criaturas humanas desde un cierto ángulo, expresada también como mirar hacia el ‘ser interior’.»
— Reinhold Ebertin, obra original

La base del cosmograma descansa en el zodíaco de 12 signos, dividido en 360 grados, que actúa como círculo de medición. Los cuerpos estelares —Ebertin prefiere este término sobre «planetas» para incluir al Sol y la Luna— se ubican en este círculo, y sus posiciones, junto con los aspectos que forman entre sí y con los puntos medios, constituyen el diagrama fundamental. El autor enfatiza que el zodíaco es una construcción ideal utilizada para medir las relaciones entre los cuerpos celestes, no un ente físico con poderes mágicos.

La obra de Ebertin introduce una distinción radical: el cosmograma no predice hechos definitivos del destino, sino que revela el estado especial del alma de una persona en un momento dado. Como afirma el autor en sus escritos, «no es importante destacar hechos definitivos en el destino de una persona, lo que conduciría a pronósticos incorrectos, ya que hay siempre influencias prevalecientes que no podemos determinar; pero debido a determinadas configuraciones astronómicas, puede percibirse el estado especial del alma de una persona». Esta diferencia entre destino y configuración biológica es la piedra angular de toda la sistematización ebertiniana.

2. Reinhold Ebertin y la Escuela de Hamburgo

Reinhold Ebertin (1901-1988) fue el principal exponente de la denominada Escuela de Hamburgo, un movimiento fundado por Alfred Witte a principios del siglo XX. Si bien Witte introdujo conceptos revolucionarios como los puntos medios (half-sums) y los planetas hipotéticos, fue Ebertin quien depuró y sistematizó estos hallazgos, dándoles una estructura metodológica aplicable en la práctica diaria. Ebertin no se limitó a repetir las enseñanzas de su predecesor; las reelaboró desde una perspectiva empírica, eliminando elementos que consideraba esotéricos o carentes de verificación práctica.

La sistematización ebertiniana se sustenta en cinco pilares técnicos fundamentales. Primero, la eliminación de las casas astrológicas, que Ebertin considera «accessorios medievales cuestionables» cuya inclusión complica innecesariamente la interpretación. Segundo, la reducción drástica del radio de influencia u orbe: máximo 5 grados para puntos personales (MC, Ascendente, nodos), 4 grados para planetas rápidos y 3 grados para planetas lentos. Tercero, la adopción del círculo de 90 grados como herramienta de trabajo primaria. Cuarto, la consideración de los puntos medios como eje central del análisis. Quinto, y no menos importante, la inclusión de factores no cósmicos —herencia, ambiente, ocupación, educación— para evitar cualquier tendencia fatalista.

«Ebertin habla de cosmobiología en contraste con la astrología. Este contraste se ve más claramente en la eliminación de las cuestionables casas… y en la consideración no solo del factor cósmico, sino también de las influencias de la herencia, el ambiente, el medio, la ocupación, etc., descartando así cualquier tendencia fatalista.»
— Texto original de la obra de Ebertin

Alfred Witte (1876-1941) fue un revolucionario del pensamiento astrológico. A principios del siglo XX, en Hamburgo, desarrolló un sistema que rompió con siglos de tradición: introdujo los puntos medios como factor interpretativo central, proclamó la eliminación de las casas astrológicas y diseñó el círculo de 90 grados como herramienta gráfica primaria. Cuando Ebertin heredó este legado, no lo adoptó acríticamente. Lo depuró, lo sistematizó y lo sometió a verificación empírica, eliminando los planetas hipotéticos que no podían ser corroborados y concentrándose en los elementos que la práctica confirmaba una y otra vez.

3. Los cinco pilares del método cosmobiológico

El método de Ebertin puede resumirse en cinco principios estructurales que diferencian radicalmente el cosmograma de cualquier otra aproximación astrológica. Estos pilares no son meras preferencias estilísticas, sino decisiones metodológicas con consecuencias interpretativas concretas.

  • Zodíaco de 360 grados como círculo de medición único. Todos los cuerpos estelares se sitúan en un círculo ideal dividido en 360 grados, donde cada signo ocupa 30 grados. No existen «casas» con funciones interpretativas independientes.
  • Exclusión de las casas astrológicas. Ebertin las considera «accessorios medievales cuestionables» que añaden complejidad sin aportar precisión. El análisis se concentra exclusivamente en las posiciones zodiacales y los aspectos angulares.
  • Orbes reducidos y jerarquizados. El orbe máximo es de 5 grados para puntos personales (MC, Ascendente), 4 grados para planetoides rápidos (Sol, Luna, Mercurio, Venus, Marte) y 3 grados para planetoides lentos (Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón).
  • Dial de 90 grados como herramienta primaria. Los 360 grados del zodíaco se comprimen en un cuadrante de 90 grados, donde los signos de una misma cualidad se superponen, haciendo visibles todas las tensiones mayores de un solo vistazo.
  • Puntos medios como eje interpretativo. Los half-sums, introducidos por Witte y validados por Ebertin, son puntos intermedios entre dos cuerpos estelares que actúan como centros de energía sensible cuando son activados por tránsitos.

4. Diferencias entre el Cosmograma y la Carta Astral tradicional

La distinción entre el cosmograma ebertiniano y la carta astral convencional no es meramente terminológica; responde a una concepción epistemológica radicalmente distinta. Mientras la astrología tradicional aspira a predecir eventos concretos del destino, la Cosmobiología de Ebertin busca establecer la correlación entre la configuración cósmica y la estructura psicobiológica del individuo.

Aspecto Carta Astral tradicional Cosmograma Ebertin
Fundamento filosófico Predicción del destino Correlación cosmos-organismo vivo
Casas astrológicas 12 casas como eje interpretativo Eliminadas por considerarse accesorios medievales
Orbe de aspectos Amplio (6°-10° o más) Reducido: 5°, 4°, 3° según tipo de cuerpo
Herramienta gráfica Rueda zodiacal completa Dial de 90° como herramienta primaria
Puntos medios Generalmente ignorados Núcleo central del análisis
Factores considerados Solo factor cósmico Herencia, ambiente, ocupación, educación
Tono interpretativo Frecuentemente fatalista Empírico, configuracional, no determinista
Terminología Astrología, horóscopo Cosmobiología, cosmograma

La eliminación de las casas astrológicas constituye quizás el punto más polémico de la propuesta ebertiniana. Para Ebertin, las doce casas son un residuo medieval que complica la interpretación sin aportar valor empírico demostrable. El cosmograma se concentra exclusivamente en la posición de los cuerpos estelares dentro del zodíaco de 360 grados y en los aspectos que forman entre sí. Esta simplificación no es una pérdida, sino una ganancia en precisión: al deshacerse de las casas, el cosmobiologo puede enfocarse en las relaciones angulares reales, medidas objetivamente en grados del círculo zodiacal.

5. El dial de 90° y la visualización de las estructuras planetarias

El dial de 90 grados constituye la herramienta gráfica más revolucionaria introducida por la Escuela de Hamburgo y perfeccionada por Ebertin. Consiste en un círculo zodiacal reducido a un cuadrante: los 360 grados del zodíaco se comprimen en 90 grados, de modo que los signos de una misma cualidad (cardinal, fija, mutable) se superponen. Así, Aries, Cáncer, Libra y Capricornio ocupan el mismo sector del dial; Tauro, Leo, Escorpio y Acuario otro; y Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis el tercero. Esta reducción permite visualizar de un solo vistazo todas las relaciones angulares entre los cuerpos estelares.

«Gracias a la introducción del círculo de 90 grados, el sistema ha encontrado un alivio extraordinario… todas las interrelaciones son directamente visibles.»
— Reinhold Ebertin, obra original

La magia del dial de 90° reside en que un aspecto de 0° (conjunción), 90° (cuadratura), 180° (oposición) y 270° (otra cuadratura) se proyectan en la misma línea del dial. Esto significa que todas las tensiones mayores —y sus correspondientes activaciones— aparecen alineadas, facilitando una lectura inmediata de las estructuras planetarias más significativas. Ebertin clasifica los aspectos en dos grandes grupos: los «momentos excitantes» (conjunción, cuadratura, oposición, semicuadratura, sesquicuadratura) y los «estados de condición» (sextil, trígono, semisextil, quincunx). El dial de 90° hace particularmente evidentes los primeros, que son los que impulsan el cambio y la acción.

Además del dial de 90°, Ebertin utiliza las efemérides gráficas de 45 grados (45° ephemerides), donde cada día del año aparece representado con la posición exacta de todos los cuerpos estelares en ese sistema reducido. Estas efemérides permiten al cosmobiologo trazar con precisión las fechas en que un planeta en tránsito activará un punto sensible del cosmograma natal. Como señala Ebertin en su obra sobre tránsitos, el método consiste en comparar la posición de los cuerpos estelares en tránsito con la posición natal, aplicando los orbes estrictos ya mencionados.

Imágenes estructurales y cosmo-psicogramas: Ebertin desarrolló variantes especializadas de representación gráfica: los cosmo-psicogramas, que enfatizan la dimensión psicológica; los cosmogramas de contacto, que comparan dos personas; y las curvas anuales, que proyectan las tendencias a lo largo del tiempo. Todas estas herramientas comparten el objetivo de hacer visible lo que de otro modo quedaría oculto en complejos cálculos matemáticos.

6. Los Puntos Medios: el núcleo del análisis ebertiniano

Los puntos medios, también denominados half-sums en la terminología original, representan el núcleo más sofisticado del análisis cosmobiológico. Fueron introducidos por Alfred Witte, fundador de la Escuela de Hamburgo, y desarrollados exhaustivamente por Reinhold Ebertin, quien demostró su fiabilidad en la práctica diaria. En su obra original, Ebertin afirma con contundencia: «los puntos medios o half-sums, que han sido introducidos por Alfred Witte… han demostrado en gran medida su fiabilidad en la práctica diaria».

Desde el punto de vista técnico, un punto medio es el punto situado exactamente a mitad de camino entre dos cuerpos estelares en el círculo zodiacal. Si, por ejemplo, el Sol se encuentra en 10° de Aries y Marte en 20° de Géminis, el punto medio entre ambos sería 15° de Tauro. Este punto, aunque no esté ocupado por ningún planeta físico, funciona como un centro de energía sensible que se activa cuando otro cuerpo estelar transita sobre él o forma un aspecto preciso con él. El punto medio actúa como una especie de «centro nervioso» de la constelación, revelando conexiones que el análisis de aspectos directos no logra detectar.

Ebertin distingue tres clases de «imágenes planetarias» según la clasificación de Witte, aunque en su práctica se centra principalmente en las combinaciones de dos planetas con un tercero (o con un punto personal). Estas combinaciones tripartitas —como Sol/Marte = Neptuno, o Luna/Venus = Júpiter— describen estados psicológicos, biológicos y sociológicos de una riqueza interpretativa notable. La obra de Ebertin incluye exhaustivas tablas de todas las combinaciones posibles, cada una desglosada en sus correspondencias psicológicas, biológicas y sociológicas, con sus manifestaciones probables diferenciadas en positivas y negativas.

El valor diagnóstico de los puntos medios es particularmente evidente en el análisis de constelaciones patológicas. Ebertin demostró que ciertas combinaciones de puntos medios coinciden con predisposiciones orgánicas específicas. Por ejemplo, la combinación de puntos medios relacionados con Saturno y los nodos lunares aparece reiteradamente en casos de inhibiciones emocionales y depresiones de origen hereditario. El autor enfatiza que estas configuraciones no determinan una enfermedad, sino que señalan una disposición biológica que puede ser modificada por el estilo de vida, la educación y las decisiones conscientes del individuo.

7. Destino versus configuración biológica

Quizás la diferencia más fundamental —y la que Ebertin insistió en subrayar a lo largo de toda su obra— es la distinción entre destino y configuración biológica. La astrología tradicional, en sus formas más populares, ha sido acusada de predicar un fatalismo absoluto: los planetas determinan, el individuo padece. Ebertin rechaza esta posición de raíz, no como concesión al pensamiento moderno, sino como consecuencia de su propia práctica empírica.

«No es importante destacar hechos definitivos en el destino de una persona, lo que conduciría a pronósticos incorrectos, ya que hay siempre influencias prevalecientes que no podemos determinar; pero debido a determinadas configuraciones astronómicas, puede percibirse el estado especial del alma de una persona.»
— Reinhold Ebertin, obra original

Para Ebertin, el cosmograma no es una sentencia inmutable, sino un retrato energético del individuo en un momento dado. Describe temperamentos, predisposiciones, facultades y debilidades —pero no condena. El efecto de la constelación cósmica depende, como repetidamente afirma el autor, del carácter y comportamiento del propio hombre. Una configuración difícil puede manifestarse como crisis o como superación, según la respuesta consciente del individuo.

Esta postura antideterminista no era meramente teórica. Ebertin la fundamentaba en la observación sistemática de casos concretos. Había constelaciones que aparecían en individuos de carácter opuesto, y que se manifestaban de modos completamente diferentes. Había configuraciones «negativas» que producían resultados positivos cuando el individuo había desarrollado una respuesta creativa. La libertad humana no era, para Ebertin, una abstracción filosófica, sino un dato empírico constatado en la consulta.

8. Las correspondencias psicológicas, biológicas y sociológicas

Una de las contribuciones más valiosas de Ebertin fue su enfoque tripartito para la interpretación de cada constelación planetaria. En sus escritos, cada combinación de cuerpos estelares se analiza simultáneamente desde tres perspectivas: las correspondencias psicológicas (la personalidad, el temperamento, las facultades mentales), las correspondencias biológicas (órganos, tejidos, funciones corporales) y las correspondencias sociológicas (las personas, profesiones y relaciones que atrae). Además, cada constelación se desglosa en sus manifestaciones probables, diferenciadas con signos positivos (+) y negativos (-).

Este sistema tripartito permite al cosmobiologo construir una interpretación integral y matizada. La correspondencia psicológica de Sol-Saturno, por ejemplo, indica firmeza, decisión, perseverancia y la habilidad de mantener la propia posición en la vida; pero también inhibiciones, tendencia al pesimismo y falta de vitalidad. La correspondencia biológica señala tejidos óseos, células que envejecen, sedimentación mineral, reumatismo y arterioesclerosis. La correspondencia sociológica identifica personas serias, gente mayor o enferma. Las manifestaciones probables incluyen desde luchas difíciles para progresar hasta salud delicada o un modo de vivir recluido.

Correspondencias en la obra de Ebertin: El autor utiliza un sistema de codificación consistente. Los signos (+), (-) y (C) indican, respectivamente, las manifestaciones positivas, negativas y condicionales de cada constelación. El analista debe integrar las tres correspondencias —psicológica, biológica y sociológica— para obtener un juicio completo, nunca aislándolas.

9. El análisis de tránsitos en el cosmograma

El análisis de tránsitos constituye una de las aplicaciones más prácticas del cosmograma. Ebertin dedicó obras específicas a este tema, desarrollando métodos que permiten determinar con precisión cuándo una configuración natal será activada por el movimiento actual de los cuerpos estelares. La clave del método radica en la comparación entre la posición natal y la posición en tránsito, aplicando los orbes estrictos que caracterizan a la Escuela de Hamburgo.

El procedimiento es metódico. Primero, se identifican las constelaciones sensibles del cosmograma natal: los puntos medios, los aspectos exactos, las configuraciones tensas. Segundo, se consultan las efemérides gráficas de 45 grados para determinar cuándo un planeta en movimiento alcanzará la posición precisa que active esa constelación. Tercero, se evalúa la naturaleza del tránsito: ¿es un planeta rápido (efecto breve pero intenso) o lento (efecto prolongado, transformador)? ¿Forma aspecto armónico o tenso?

Ebertin diferencia cuidadosamente entre la configuración natal y el tránsito activador. La primera describe la disposición de fondo del individuo; el segundo indica el momento en que esa disposición se actualiza. Una persona puede tener una constelación Sol-Saturno natal que indique tendencia a la depresión, pero no experimentará necesariamente un episodio depresivo hasta que un tránsito de Saturno active ese punto sensible. El tránsito no crea la disposición, la despierta.

10. Conclusión

El cosmograma, tal como lo sistematizó Reinhold Ebertin, representa una de las mayores depuraciones metodológicas en la historia de la correlación entre el universo y el ser humano. Lejos de las generalidades esotéricas que confunden el zodíaco con un destino inmutable, el cosmograma ebertiniano se presenta como un diagrama de fuerzas cosmobiológicas verificables, anclado en el zodíaco de 360 grados, en el dial de 90 grados, en la exclusión de las casas medievales y en la potencia interpretativa de los puntos medios.

Para entender verdaderamente qué es un cosmograma, es imprescindible remitirse a la sistematización original de Reinhold Ebertin. Solo desde esta base técnica puede apreciarse la diferencia fundamental entre el cosmograma y la carta astral convencional: mientras la segunda aspira a predecir el destino, el primero describe una configuración psicobiológica que el individuo puede modificar. La experiencia ha demostrado, como repetidamente afirma Ebertin, que el efecto de la constelación cósmica depende del carácter y comportamiento del propio hombre.

«El propósito real de esta exploración es mostrar cómo un investigador puede aprender qué técnicas fueron realmente empleadas por un autor y cuáles simplemente fueron transmitidas como parte de una enciclopedia.»
— Robert S. Hand, introducción a su tesis doctoral

Este documento ha intentado posicionar el término con el rigor académico que merece, citando directamente las obras originales y evitando toda generalidad astrológica popular. El invitamos al lector especializado a profundizar en el estudio técnico de las obras de Reinhold Ebertin, únicas fuentes primarias capaces de revelar la totalidad de la sistematización cosmobiológica. El cosmograma no es un amuleto ni un oráculo: es, en palabras de su creador, una herramienta para la observación exacta del ser humano desde el ángulo de su ser interior.

11. Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente un cosmograma según Reinhold Ebertin?
Es la notación gráfica de una constelación cósmica, un diagrama de fuerzas cosmobiológicas basado en el zodíaco de 360 grados. A diferencia de la carta astral tradicional, excluye las casas astrológicas, utiliza orbes reducidos y centra el análisis en los puntos medios y las estructuras planetarias visibles en el dial de 90°.
¿En qué se diferencia el cosmograma de la carta astral convencional?
El cosmograma descarta las doce casas astrológicas, reduce drásticamente el orbe de los aspectos (máximo 5°), emplea el dial de 90° como herramienta primaria y considera los puntos medios como núcleo interpretativo. Filosóficamente, describe una configuración psicobiológica modificable, en lugar de predecir un destino fatalista.
¿Qué son los puntos medios o half-sums?
Son puntos situados exactamente a mitad de camino entre dos cuerpos estelares en el círculo zodiacal. Aunque no estén ocupados por planetas físicos, funcionan como centros de energía sensible que se activan por tránsitos o aspectos. Fueron introducidos por Alfred Witte y validados empíricamente por Ebertin como el eje central del análisis cosmobiológico.
¿Para qué sirve el dial de 90 grados?
Es una herramienta de visualización que comprime los 360 grados del zodíaco en un cuadrante de 90 grados, superponiendo los signos de una misma cualidad. Permite ver alineadas todas las tensiones mayores (0°, 90°, 180°, 270°) de un solo vistazo, facilitando la identificación de las estructuras planetarias más significativas.
¿El cosmograma predice el futuro?
No, según la sistematización de Ebertin. El cosmograma no predice hechos definitivos del destino, sino que revela el estado del alma y la disposición psicobiológica del individuo en un momento dado. El efecto de la constelación cósmica depende del carácter y comportamiento del propio hombre, por lo que la tendencia fatalista es descartada por principio metodológico.
¿Qué son las correspondencias psicológicas, biológicas y sociológicas?
Es el sistema tripartito de interpretación de Ebertin. Cada constelación planetaria se analiza simultáneamente desde tres perspectivas: psicológica (personalidad, temperamento, facultades mentales), biológica (órganos, tejidos, funciones corporales) y sociológica (personas, profesiones y relaciones que atrae). Cada una se desglosa en manifestaciones positivas (+) y negativas (-).
¿Qué es la Cosmobiología?
Es el término que Ebertin utilizó para diferenciar su método de la astrología tradicional. La Cosmobiología estudia las correlaciones entre las configuraciones del universo y los seres vivos, especialmente el ser humano, desde una perspectiva empírica y configuracional que integra factores de herencia, ambiente, educación y ocupación.

12. Anexo técnico: conceptos clave extraídos de las obras originales

1. Terminología exacta del autor

  • Cosmograma: notación de una constelación cósmica, término preferido sobre «horóscopo» por no estar vulgarizado.
  • Cosmobiología: disciplina que correlaciona el cosmos con el ser vivo, en contraste con la astrología tradicional.
  • Cuerpos estelares: término que incluye Sol, Luna y planetas, evitando la exclusión semántica de «planetas».
  • Puntos medios (half-sums): puntos intermedios entre dos cuerpos estelares, núcleo del análisis ebertiniano.
  • Imágenes estructurales / cosmo-psicogramas: representaciones gráficas de las relaciones angulares.
  • Puntos personales: Mediocielo (MC) y Ascendente, con orbe máximo de 5 grados.

2. Pilares metodológicos identificados

  • Zodíaco de 360 grados como círculo de medición único y universal.
  • Exclusión de las casas astrológicas, consideradas accessorios medievales cuestionables.
  • Orbes reducidos: 5° (puntos personales), 4° (planetoides rápidos), 3° (planetoides lentos).
  • Uso del dial de 90 grados como herramienta de visualización primaria.
  • Efemérides gráficas de 45 grados para el seguimiento de tránsitos.
  • Análisis tripartito: correspondencias psicológicas, biológicas y sociológicas.

3. Diferencia fundamental: destino versus configuración biológica

  • Ebertin rechaza la predicción de hechos definitivos del destino.
  • El cosmograma revela el estado especial del alma y la disposición psicofísica.
  • El efecto de la constelación cósmica depende del carácter y comportamiento del individuo.
  • Factores concurrentes: herencia, ambiente, educación, ocupación, condicionamientos previos.
  • Tendencia fatalista descartada por principio metodológico.

4. Citas textuales localizadas en los archivos fuente

  • «The term cosmogram designates the notation of a cosmic constellation» — definición operativa del prefacio.
  • «Ebertin speaks of cosmobiology in contrast to astrology… elimination of the questionable houses» — diferenciación disciplinar.
  • «The half-sums… have to a large degree proven their reliability in daily practice» — validación empírica.
  • «Through the introduction of the ninety degree circle, the system has found a relief which is extraordinary» — valoración del dial de 90°.

13. Formación recomendada

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Referencias: Ebertin, Reinhold. Combinación de las Influencias Estelares y Transits. Obras originales de la Escuela de Hamburgo.

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